Experiencia de trabajo USA – Big Sky, Montana

Alvaro Sanjinés Arbe – Lima
23 años
UPC
Big Sky Resort – Montana

Recuerdo que cuando tomé la decisión de viajar, junto con unos primos, elegimos Intej porque era la mejor recomendación que teníamos. La cual en verdad resulto muy buena ya que nos ayudaron en todo lo que necesitábamos con respecto al programa. Como nunca había viajado al extranjero antes, al llegar a Estados Unidos me sorprendió la grandeza de los aeropuertos y la amabilidad de la gente. Una vez que llegamos al resort donde trabajaríamos me asombró la cantidad de nieve que había y el frío insoportable que hacía. Recuerdo también que, como estábamos en lugar bien alejado, a principios de temporada habían muy pocos latinos, asique solo hablábamos español para comunicarnos entre nosotros y cada vez que escuchábamos algún dejo latino escuchábamos que alguien hablaba español nos acercábamos para preguntar de donde venía, que hacía por acá y cosas como esas. Así fue como conocimos a bastante gente de diversos lugares del mundo.

Cada día y cada noche era una experiencia nueva; como por ejemplo, en el trabajo, a pesar de que a veces podían ser trabajos pesados, la amabilidad y la alegría de la gente hacían que se volvieran ligeros, divertidos y en ciertas ocasiones podía llegar a extrañar no trabajar en los días libres. Otro ejemplo fue el día en que aprendí a hacer snowboard. En un principio me daba miedo andar por las pistas difíciles, pero a medida que nuestro grupo fue creciendo ese miedo desapareció, ya que nos cuidábamos entre nosotros y esperábamos a los que se relegaban, si es que el camino de regreso era muy largo. Creo que de todas las experiencias vividas en esos tres meses, hacer snowboard fue la mejor de todas, a pesar de que no fue nada fácil aprender, ya que tuve que pasar caída tras caída. Pero, a pesar de que caer sobre hielo duele bastante, como me gustaba ese deporte seguí insistiendo e incluso aprendí a hacer trucos.

Obviamente no todo fue deporte y trabajo, también habían celebraciones, fiestas y grandes juergas. Días antes de navidad, por ejemplo, el mismo resort no invitó a todos sus empleados a un banquete de integración, como le llamaban ellos, donde las cabezas del resort, los jefes y managers nos servían a nosotros. Obviamente el día mismo de navidad nosotros, con otro grupo de peruanos, nos reunimos en uno de los cuartos para celebrara nuestra navidad. Año nuevo también tuvo lugar para una celebración, donde toda la gente se reunió en la base de la montaña para ver fuegos artificiales al sonar de las 12, después eso se fuimos a uno de los bares a terminar de celebrar.

Además de todas las celebraciones, también viajamos y conocimos otros lugares geniales como el Parque Nacional de Yellowstone, donde vimos diversos animales y sus famosos géiseres.

Y así se pasó la temporada y la gente se comenzaba a ir. Esa fue la parte que menos me gusto de todas, ya que al empezar mis clases de universidad temprano en marzo, fui yo uno de los primeros que se tuvo que ir. Y a pesar de que me daba mucha pena regresarme y que todas esas experiencias se terminaran, sabía que había hecho muy buenas amistades y que si alguna vez regresaba las iba a encontrar para poder vivir todo una vez más.